No te fustigues veterinario, porque eres la leche

Los veterinarios no solo protegen la salud de los animales, sino que también preservan la salud emocional, la estabilidad afectiva y la felicidad de millones de personas y familias. Son más importantes de lo que la sociedad puede llegar a creer.


Los veterinarios tenemos tan asumido ejercer nuestra profesión que no nos damos cuenta de lo importante que llega a ser para las personas y a para la sociedad en su conjunto.

En primer lugar, salvamos la vida de personas. Cuántas personas habrían fallecido sin las vacunaciones que realizamos de manera rutinaria a perros y gatos. Si no hay rabia en España salvo ocasionalmente es gracias a nosotros. Cuantas personas estarían parasitadas tanto interno como externamente. Todavía recuerdo como hace no tantos años había gran cantidad de personas afectadas de quiste Hidatídico. ¿Cuántas personas con leptospirosis o con leishmaniosis? Las zoonosis son cada vez más frecuentes ayudadas por el cambio climático. No se puede entender el concepto One Health sin los veterinarios. Incluso, el trabajo que realizamos aconsejando y ayudando a las personas a cuidar y a educar correctamente a sus animales sirve para evitar gran cantidad de agresiones por parte de los perros a las familias u otras personas.

Todas estas circunstancias, los veterinarios las tenemos muy claras y, sin embargo, apenas reivindicamos nuestro papel como garantes de la salud de las personas. las asumimos sin más.

En segundo lugar, nuestro enorme trabajo con nuestros pacientes a los cuales cuidamos, prevenimos enfermedades, mejoramos su vida cuando tienen enfermedades crónicas y les salvamos en innumerables ocasiones (a pesar de las trabas gubernamentales). Es realmente impresionante la mejora científica y técnica que los veterinarios de pequeños animales hemos desarrollado en los últimos 30 años. Una mejora que sin un esfuerzo continuado por parte de la gran mayoría de los profesionales habría sido imposible. Robamos horas a nuestro tiempo libre para seguir formándonos y dar lo mejor de nosotros a nuestros pacientes y sus familias. No me extiendo más, porque nadie mejor que vosotros conocéis nuestro día a día.

Y, por último, me gustaría incidir en nuestra contribución a la salud emocional de las personas. Los animales de compañía juegan un papel fundamental en la vida de muchas personas. Son parte de su familia. Los veterinarios, al cuidar de su salud, hacen posible que esa conexión positiva entre humanos y animales se mantenga y se fortalezca. Un veterinario que cuida de la salud física de un animal está también preservando un vínculo emocional profundo que da consuelo, compañía y alegría a los seres humanos que viven con ese animal. Se ha demostrado que la interacción con mascotas disminuye los niveles de cortisol y aumenta la producción de oxitocina (relacionada con el apego y el bienestar). Al mantener a las mascotas sanas y activas, los veterinarios permitimos que sigan siendo una fuente constante de calma y estabilidad emocional para sus tutores. Incluso esa actividad de las mascotas también mejora los niveles de actividad de las personas y por tanto su salud y bienestar. Y, los veterinarios estamos ahí.

     

En momentos complicados (como enfermedades terminales o eutanasia), los veterinarios brindamos contención emocional, apoyo ético y orientación empática, lo cual ayuda a las personas a transitar procesos de duelo con menos culpa y más comprensión. Ofrecemos atención compasiva ayudando a prolongar y mejorar la calidad de vida de estos animales, lo que brinda continuidad a ese soporte emocional esencial.

Las mascotas pueden unir a las familias, generar rutinas saludables y crear espacios de amor y alegría. El trabajo de los veterinarios es clave para sostener esa armonía. Una mascota saludable puede participar en juegos, paseos, actividades familiares y celebraciones. Los veterinarios hacen posible que esos momentos se vivan sin interrupciones por enfermedad o malestar. Al evitar enfermedades mediante vacunación y prevención, se evita también el estrés, el miedo y el gasto emocional que suponen las enfermedades de los animales. Incluso, nuestro trabajo preventivo evita gastos económicos veterinarios mucho mayores.

Los veterinarios que cuidan mascotas no solo protegen la salud de los animales, sino que también preservan la salud emocional, la estabilidad afectiva y la felicidad de millones de personas y familias.

Gracias a nosotros, muchos hogares pueden disfrutar de la alegría cotidiana de convivir con un ser vivo que brinda amor incondicional.

Cuando te pregunten a que te dedicas, di que salvas vidas de personas, de animales y que ayudas a que las familias sean más felices. Ese es nuestro don y nuestro trabajo. Enhorabuena compañero. Créetelo, valórate y transmite a la sociedad lo importantes que somos.

Advance hizo este video ORGULLO VETERINARIO. Si no lo ha visto, míralo haciendo clic en ese texto. Y, si lo viste, recuérdalo.

Igual no tenemos grandes homenajes sociales y eventos llenos de los políticos de primera línea, pero nunca olvidéis que sois la leche. Muchas gracias por estar ahí, haciendo un trabajo silencioso, duro y maravilloso a la vez.

Si tienes un mal día por culpa de un cliente desagradable mira este video ME QUEDO CON LO BUENO