La gestión de equipos comienza con una dirección clara. Definir el rumbo implica establecer objetivos concretos, alinear expectativas y dar sentido al trabajo. Compartirlo con el equipo no es solo comunicarlo, sino asegurarse de que todos lo comprendan, lo hagan suyo y sepan cómo contribuir al objetivo común.
Gestión de equipos. Parte I: Define tu rumbo y compártelo con el equipo
En este primer webinar, de la formación continuada sobre Gestión de Equipos, Marisol Cuenca, compañera de la Clínica Wecan Salburua, nos habla de la importancia de definir una dirección clara, establecer una estructura y unas reglas.
También nos comenta la importancia de la confianza, el compañerismo, la lealtad, la paciencia y el respeto dentro del equipo, así como la necesidad de tener canales de comunicación claros, descripciones de trabajo definidas y normas con revisiones periódicas.







