Fitoterapia: Sesión I

La Artemisa destaca por ser una fuente excelente de beneficios para las mascotas utilizándose para tratar varias enfermedades entre las que destaca la Leishmaniosis y la QCS.


Rosa Tejada Rascón nos hablará de las aplicaciones de la fitoterapia en la veterinaria actual, con cuestiones tan interesantes como el tratamiento con Artemisa para los animales afectados de Leishmaniosis y la QCS.

Webinar que será patrocinado por Soria Natural

Rosa es Licenciada en Veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid en 2000. Máster en Etología clínica y Bienestar animal por la Universidad Complutense de Madrid. Postgrado en Fitoterapia clínica por la Universidad de Barcelona- Instituto de Formación Continuada (IL-3).Miembro de la junta administrativa de la SEFIT (Sociedad Española de Fitoterapia) y fundadora del Grupo de Trabajo SEFITVET, dirigido a veterinarios. Ponente en congresos nacionales de la SEFIT

En esta primera sesión se tratarán los siguientes temas: 

- Queratoconjuntivitis seca canina 

La queratoconjuntivitis seca canina (QCS) es un proceso inflamatorio crónico de la córnea y la conjuntiva, que puede derivar en complicaciones oculares muy graves.
La sequedad ocular es debida a una disminución en la secreción lagrimal, o menos frecuentemente a la calidad de la misma (falta de adherencia de la lágrima a la córnea o de estabilidad de la película lagrimal). Etiológicamente son muchas las causas que pueden conducir al desarrollo de una QCS, aunque las más frecuentes son de origen inmunomediado. Un diagnóstico temprano permite establecer un protocolo de tratamiento a fin de minimizar las consecuencias asociadas.

- Leishmaniosis

Las infecciones por protozoos son un problema de salud en todo el mundo, y la leishmaniosis es considerada una de las parasitosis más importantes a nivel global. Esta zoonosis está causada por protozoos del género Leishmania, cuya forma amastigote se multiplica en el interior de las células del sistema mononuclear fagocítico de los hospedadores vertebrados. En la especie canina la enfermedad cursa con una amplia variabilidad de signos clínicos, que van desde lesiones cutáneas de distinto tipo hasta formas más graves con alteraciones viscerales que pueden afectar al hígado, bazo, riñón y médula ósea, entre otros órganos.